Pasear, pasear como si el tiempo estuviese esperando por mí, sin moverse, quieto como los árboles en una noche de verano... Ésa es una de mis tardes perfectas...
Sentarme a pensar acerca de mi vida, y no incluir en ninguno de mis pensamientos preocupación alguna... éso, algo que hace mucho no soy capaz de hacer.
Soñar con los ojos abiertos mientras escucho a Jeff Buckley, uno de mis más recientes anhelos.
Y este escrito, un momento de paz en mi cabeza... Sí, quizás...todo silencio calma a las fieras...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario